Instrucciones para

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No tenía demasiadas ideas para una de las clases de esta semana. No es algo realmente nuevo ya que por suerte me gusta dejarlo para el último momento. La posible pérdida de pelo, debido al estrés que causa plantearte una clase para el día siguiente, es sin duda uno de los inconvenientes de mi forma de trabajar. Sin embargo, me facilita crear una dinámica para la próxima clase que se adapte a mi estado de ánimo. No siempre apetece participar en una dinámica de intercambio de roles cuando ese día solo quieres hablar con tu perro. Así pues, renovarse o morir, allá voy, decidí tirar de literatura, sacando de viejas carpetas, words que habían olvidado el tacto de un doble click: “Instrucciones para llorar” de Julio Cortázar. Un cariñoso fragmento de prosa donde se emplea principalmente el imperativo:

«Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca».

Como veis, da para hacer uso de muchas formas verbales mientras dejas volar la creatividad a la vez que saboreas pequeñas acciones muy concretas. Tanto mi estudiante como yo, disfrutamos de este y otros ejemplos, y cuando le propuse que él elaborara una, decidió elaborar las instrucciones de “Comer patatas fritas”. A mí me encantó y me dió cierta envidia. Me habría encantado haber tenido la oportunidad de realizar una tarea así cuando estudiaba inglés. Mucho mejor que “Exercise 4. Listen and repeat”.

Así pues, como tengo la posibilidad de poder explayarme como quiera en este blog, me cedo la licencia de poder hacer unas de mis actividades, pero para ponérmelo difícil, en cuanto a contenido, lo haré de algo que detesto: fregar los platos.

Instrucciones para fregar los platos.

¿Has llegado a tu cocina de buena mañana y te has visto obligado a encender la luz porque una montaña de platos sucios tapa las ventanas? ¿Utilizas el mismo tupperware para beber agua como sustituto de un vaso? ¿Has cortado una patata a base de buena educación y trucos mentales de jedi porque no tenías un cuchillo limpio? ¿Tiene “lavavajillas” demasiadas sílabas para ti?

Amiga o amigo, estas instrucciones son para ti.

Primero, recuerda que tienes la capacidad de mover tu mano y agarra la esponja, la cual deberá andar cerca del fregadero de la cocina. De no ser así, busca las instrucciones sobre “Cómo hacer una compra adulta”. Sitúa tu otra mano al lado del bote de limpieza y agarra este con una fuerza similar a una gata cogiendo a sus cachorros del pescuezo. Tras ello, gracias a los dos globos oculares podrás analizar la profundidad para acertar con el líquido limpiador en la esponja. Añade agua para facilitar la fricción y empieza por el plato más longevo de tu cocina. Aplica la esponja sobre los platos siguiendo estos movimientos con la mano en función de su necesidad: movimiento con la que un DJ realiza scratches, movimiento con el que se gira el volante a la hora de buscar aparcamiento o movimiento con el que se preparan unos buenos margaritas. Para los vasos, déjate llevar imaginando que eres un/a barman en un bar de Louisiana, y que delante tienes a una persona que ha tenido un mal día. Para los cubiertos realiza movimientos de precisión de cirujano, excepto con las cucharillas, a las cuales te recomiendo limpiar de manera grácil y ostentosa.

El tiempo dedicado a la limpieza puede oscilar dependiendo del número de comensales y de tu facilidad para procrastinar. Si te han ayudado estas instrucciones, envíaselas a aquella persona que la necesite y, si te atreves, crea tus propias instrucciones para cualquier actividad, por insignificante que parezca.

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