Perfectamente imperfecto

Aunque el título de la entrada pueda sonar a tópico clásico y creas que vas a leer un texto bastante profundo y/o personal, tengo que avisarte que no es lo que vas a encontrar. Hoy toca jugar con la gramática.

Hablemos de pasados. De dos en concreto, el pretérito perfecto simple (conocido en el mundo del ELE como el indefinido) y el imperfecto. Muchos estudiantes se preguntan por qué son necesarios tantos tiempos verbales pasados en el español. No os preocupéis, yo también lo hago. Lo que está claro es que la situación es la que es, así que en lugar de quejarnos, vamos a aprovechar el tiempo para intentar entenderlos.

Ya en el nombre del tiempo verbal tenemos una pista importante para diferenciar estos dos pasados. Perfecto versus imperfecto. Estos términos hacen referencia al aspecto. Aspecto significa apariencia.

¿Qué quiere decir que el aspecto del indefinido sea perfecto y que el aspecto del imperfecto sea imperfectivo?

Es una referencia al momento en el que acaba la acción. Normalmente, las cosas perfectas están terminadas, acabadas, mientras que las cosas imperfectas no lo están. Esto significa que “en apariencia”, las acciones que expresan los verbos en indefinido están terminadas y los participantes en la conversación lo perciben de esta manera. Sin embargo, las acciones que expresan los verbos en imperfecto no muestran esa apariencia de final. Me gusta pensar que el imperfecto es igual que trasladar el presente al pasado. Es como viajar al pasado físicamente y contar la historia desde ese punto temporal.

Por este motivo, muchas veces el imperfecto necesita el acompañamiento de otros verbos pasados para que la frase tenga un sentido completo. Si sólo expresásemos una frase con imperfecto, el receptor del mensaje podría tener la sensación de que la información está incompleta. Veamos un ejemplo.

Ayer llovía. Esta frase no estaría perfectamente completa. Falta una información o una acción principal que, en combinación con el imperfecto, complete el sentido o el significado de la frase. Sin embargo si decimos ayer llovió, el mensaje principal es el hecho de que ayer cayó agua del cielo y la frase tendría un sentido completo. Para completar la frase tendríamos que decir algo así:

Ayer llovía y por eso no pude salir a correr.

Una de mis metáforas favoritas para explicar esta diferencia o contraste en clase es la de una habitación completamente vacía. Una habitación completamente vacía es una habitación muy sosa y muy aburrida. Es lo mismo que una historia en pasado sólo usando el indefinido. Para que una habitación sea agradable a la vista de las personas hay que llenarla de elementos decorativos. Esa decoración sería el imperfecto en una historia en pasado. Es lo que aporta información extra, lo que da contexto a una historia en el pasado, mientras que el indefinido lleva la carga principal de la acción de la historia.

Es un tema muy difícil que no pretendo resolver en una entrada de un blog, pero quizás este acercamiento a la diferencia entre estos dos pasados sirva de ayuda a los estudiantes que leen este blog. Y hoy en día, contar experiencias y recuerdos pasados parece que es muy importante para tener esperanza al mirar al futuro.

Un saludo a todos y nos leemos en un click.

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